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domingo, 4 de diciembre de 2016

Antropología filosófica. Naturaleza y cultura

      Naturaleza y cultura.

Concepto naturaleza: desde el punto de vista etimológico naturaleza significaba para los griegos (phýsis) y los romanos (natura), que hacía referencia al nacimiento o producción de las cosas. Los filósofos presocráticos fueron los primeros en hablar de naturaleza como arkhé (principio de todas las cosas).
Puede ser definida como el conjunto de las cosas que constituyen el universo o la esencia de una cosa que, a modo de principio activo, hace que esta manifieste un determinado conjunto de propiedades o características. Es un sistema dotado de leyes propias al margen de la intervención humana. Está formada por un conjunto de todos los seres no artificiales que existen en el universo y en el cosmos, regulado por leyes físicas, químicas, biológicas, etc.
Con el surgimiento de las ciencias modernas, se definió como naturaleza máquina, cuyo funcionamiento el hombre conoce a través de leyes.

Concepto de cultura: todo aquello que aprendemos y adquirimos desde que nacemos –consciente o inconscientemente- se denomina cultura. Significa en latín cultivar – procede del ámbito de la agricultura-, es decir que a un hombre sin educación se lo compara con un campo sin cultivar, frente a un espíritu cultivado u hombre educado, que lee, que va al teatro, al cine, que entiende de pintura. Etc.
Deriva en dos significados: cultura subjetiva como acumulación de conocimientos que adquiere una persona en el proceso de aprendizaje; y cultura objetiva producciones culturales que realiza el ser humano dentro de un contexto social.
Se la define como todas aquellas actividades, conocimientos, procedimientos, valores e ideas que se producen y se transmiten por el aprendizaje social. Son elementos culturales  las técnicas agrícolas y artesanales, la construcción de casas, la organización familiar, la vestimenta, tradiciones, religiones, etc. Hablamos de cultura cuando nos referimos a pueblos, sociedades o civilizaciones: cultura occidental, egipcia, griega, etc.
Con la modernidad, se entendió a la cultura como todo aquello que el hombre añade a la naturaleza, por sí mismo o por sus objetos, como utensilios, herramientas, procesos técnicos. Entonces cultura sería la intervención consciente del hombre frente a la naturaleza.

Relaciones prácticas y teóricas entre “naturaleza y cultura”, entre “el hombre y la naturaleza” y entre “el hombre y la cultura”.

Los dos conceptos se relacionan oponiéndose o complementándose. La naturaleza es lo innato, es permanente, estable y regular y la cultura es el aprendizaje social adquirido por el hombre a través de su historia. El ser humano, en su evolución biológica ha sustituido el instinto (herencia) por el hábito (aprendizaje), que permite la adaptación e intervención del hombre en la naturaleza. Mientras que la vida biológica está basada en la transmisión de información genética, como el resto de los animales, la cultura es posible por un conjunto de capacidades que no tienen los demás animales, por ejemplo, la capacidad de comunicar y de transmitir experiencias de vida, de imaginar, de anticipar el futuro y de explorar alternativas y esto es así porque el hombre es inteligente, tiene la capacidad de comprender las cosas como reales, o de convertir los signos en símbolos, o de concebir ideas universales y abstractas.
Por ejemplo, desde el punto de vista natural el hombre para poder sobrevivir necesita alimentarse, pero preparar una comida es producto de la cultura humana; el cabello y el vello del cuerpo humano es heredado, pero vestirnos para cubrirnos del frío es cultural; caminar nos permite desplazarnos, pero usar una bicicleta es una creación cultural; morir es un proceso biológico natural, en cambio, enterrar a los muertos es un rito religioso. por naturaleza nos emparejamos y tenemos descendencia, pero por cultura lo hacemos mediante una fiesta ritual; por naturaleza somos capaces de hablar, por cultura nos expresamos en un idioma aprendido en nuestro entorno.
La antropología y la biología nos demuestran que todos los individuos son el resultado de una interacción entre su naturaleza biológica y el medio en el que se desenvuelve.

Relación entre el hombre y la naturaleza.

El hombre es un ser vivo y, como tal, forma parte de la Naturaleza. El hombre es un ser natural, cuya naturaleza específica consiste en la racionalidad, en poseer una inteligencia y una voluntad libre. Dicha naturaleza humana es universal y lo coloca en una situación privilegiada ya que, a diferencia del resto de los seres naturales, su comportamiento no está determinado por los instintos y necesidades naturales sino que, gracias a su voluntad libre puede sacrificar su propia vida o realizar una huelga de hambre.
El hombre siempre ha intentado conocer la Naturaleza, ya que de ello dependió su supervivencia. El conocimiento del marco natural, así como su transformación y aprovechamiento motivó e impulsó el conocimiento científico y la técnica. Gracias a su inteligencia, el hombre ha sabido adaptar la realidad a sus propias necesidades, ha sido capaz de utilizar la naturaleza y perfeccionarla acomodándola al modo de ser y necesidades humanas.

Relación del hombre con la cultura.

Cuando nacemos lo hacemos dentro de un contexto social y cultural que debemos de aprender. Este proceso de aprendizaje se denomina enculturación que utilizamos para interpretar el mundo en el que vivimos desde parámetros establecidos por la cultura, es el rasgo característico del ser humano.
La cultura le ha servido al hombre para poder sobrevivir y no extinguirse como especie

El hombre como ser social y cultural: del “paso de la naturaleza a la cultura” a la “diversidad cultural”. Cómo fue evolucionando el hombre de hombre natural al ser social y como fue evolucionando de la cultura a la diversidad cultural.

El hombre es el resultado de sumatoria de la evolución biológica y cultural, sin la cual se hubiera extinguido. Fue evolucionado biológicamente en el denominado proceso de hominización, donde sufrió transformaciones para poder adaptarse al medio ambiente; como por ejemplo: bipedismo, cambios en la piel, desarrollo de su visión, liberación de las manos, aumento del tamaño del cerebro que le permitieron incrementar sus percepciones espacio-temporales, los sentidos, y el lenguaje. El proceso de humanización, fueron todos los cambios culturales que se fueron sucediendo al mismo tiempo que se producían los cambios físicos. El hombre fue incorporando nuevas técnicas y nuevos modos de existencia que le permitieron cambiar y adaptarse al medioambiente que le permitieron sobrevivir (la caza, el fuego, el abrigo, el comportamiento social y el uso del lenguaje).
Los seres humanos cuando nacemos, lo hacemos en un estado de inmadurez total, por lo cual necesitamos de nuestros padres y tiempo para alcanzar nuestra madurez. Durante ese tiempo en el que convivimos con nuestra familia y con la sociedad en la que vivimos vamos generando lazos afectivos, y a través del lenguaje nos vamos comunicando con los demás y aprendiendo y adquiriendo conocimientos que la cultura humana fue construyendo en su historia.
Gehlen nos dice que esa carencia fisiológica y anatómica que tenemos cuando nacemos la vamos sustituyendo con inteligencia, que madura en sociedad. Aristóteles, pensaba al hombre como un ser social.
Nos diferenciamos del resto de los animales por ser los más inteligentes, por tener un cerebro complejo y una inteligencia con capacidad simbólica, cuyo aprendizaje es a través de la observación e imitación de los demás miembros de la sociedad.
También somos seres emocionales, nos alegramos, nos entristecemos, nos enojamos, tememos miedo, nos sorprendemos de lo que pasa a nuestro alrededor. Las emociones como un estado fisiológico y una vivencia mental. Además, tenemos sentimientos como un estado emocional a largo plazo, más duradero y con vivencias complejas.
Pensamos, usamos imágenes, construimos conceptos, razonamos, tenemos autoconciencia y conciencia de lo que ocurre a nuestro alrededor. Tenemos voluntad, es decir intención de dirigir nuestros actos, nuestras acciones hacia un determinado fin práctico. Somos libres, es decir tenemos libertad para decidir lo que queremos hacer. Como dice Sartre: “el hombre está condenado a ser libre”. Pero también nos hace responsable de lo que elegimos. La ética como un acto voluntario y libre nos define como persona, nos da identidad personal. Somos personas como seres únicos que elegimos y actuamos.
El hombre solo puede desarrollarse y adquirir plena capacidad si vive en sociedad, si se relaciona con otras personas y con los elementos culturales que la sociedad le ofrece. Todos estos elementos culturales aprendidos lo adaptamos a nuestra personalidad, intereses y necesidades. Es lo que se denomina como socialización y es el origen de nuestra individualidad y libertad.
Lo social es una de las características de la vida humana que implica pluralidad, unión y convivencia. La familia, el Estado y la Nación constituyen esas entidades sociales.

Hay tres teorías que explican el origen de la socialización humana:


  1. Hobbes, Locke y Rousseau. Teoría del pacto o contrato social. La sociedad humana tiene su origen en un pacto o libre acuerdo entre individuos. Los hombres ceden parte de su libertad en favor de una estructura superior (Estado) que representa la voluntad general.
  2.  Hegel. Teoría naturalista. La sociedad es un todo orgánico que se constituye como la última fase de un proceso evolutivo de la realidad (materia o espíritu), que se rige por las leyes del determinismo universal.
  3.  Aristóteles y Santo Tomás de Aquino. El hombre es un ser social por naturaleza; el origen, causa eficiente o fundamento de la sociedad radica en la propia naturaleza humana que tiene como característica esencial su sociabilidad. Existe una inclinación natural del hombre a vivir en sociedad: politikón zoion: animal social y político.
En las sociedades actuales posmodernas coexisten diferentes culturas en un mismo espacio geográfico y social. Estas culturas cohabitan e influyen muy poco en las demás, donde existe equidad y respeto mutuo, es lo que se denomina como multiculturalismo  es una ideología o modelo de organización social que posibilita la convivencia de etnias, sean ellas culturales, religiosas o lingüísticamente diferentes.
Cuando la sociedad de acogida suele ser hegemónica y se establecen jerarquías legales y sociales que colocan en inferioridad de condiciones, se denomina etnocentrismo, porque valora como superior a la cultura propia frente a la ajena. Dificulta la comprensión de la cultura de otros pueblos y es la fundamentación para ideologías racistas o xenófobas.

El Relativismo cultural consiste en ponerse en el lugar del otro para entender su cultura.